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DOOM® Eternal

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09 de agosto de 2019

Los 5 mejores jefes de DOOM - N.º 3: el Maledict

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*Las batallas contra jefes pueden servir para distintas cosas en los juegos.

Pueden cambiar el ritmo y, muchas veces, el escenario; pueden hacer las veces de interludio entre capítulos; pueden servir como hitos para la progresión de las habilidades y garantizar que los jugadores estén listos para los retos que les esperan; incluso pueden suponer una especie de respiro en el que el jugador solo tendrá que enfrentarse a un único enemigo.*

Con el universo DOOM y sus muchos jefes pasa lo mismo... con la única diferencia de que, además, sirven para poner la piel de gallina a los jugadores con una chulería realmente infernal.

3. El Maledict

Vuestro periplo por la expansión de DOOM 3, La resurrección del mal, casi ha terminado. Tras atravesar un portal, os materializáis en una plataforma flotante adornada por un sencillo, aunque gigantesco, cráneo demoníaco. Y entonces llega volando una especie de... cosa parecida a un dragón, casi esquelético, y de color blanco hueso. Con una cabeza que se parece de manera inquietante a un cráneo humano. Y cuando abre la boca le sale del interior una cabeza humana que comienza a hablaros.

Y encima tiene aliento de fuego.

Es el Maledict, el jefe final de la historia de DOOM 3. Esta reencarnación diabólica del jefe de los malos, el Dr. Malcom Betruger, es un enemigo devastador y perturbador. No solo porque vuela por todo el escenario de la batalla, lo que nos obliga a hacer un alarde de puntería y rapidez de reflejos para darle siquiera una vez. Ni por su capacidad de descargar tormentas de fuego sobre nosotros. Lo que realmente complica esta batalla es que nada de lo que hacemos parece causarle daño, lo que supone un problema muy serio.

Al final, el marine consigue acabar con el Maledict metiéndole a Betruger el Artefacto —una reliquia demoníaca de increíble poder— por la garganta. Es una victoria muy satisfactoria, pero ninguna celebración, por grande que sea, podrá sacarnos de la cabeza el recuerdo del espantoso diseño de este jefe.

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Joe Rybicki

Contributor