
DOOM® Eternal
5 momentos inolvidables en DOOM - N.º 2: la primera Partida a muerte
DOOM® Eternal
*Sí, lo sabemos, en DOOM todos los momentos son inolvidables.
Pero algunos más que otros. Estos son los cinco que más nos gustan:*
2. La primera Partida a muerte
Si ya estabais por ahí en los albores de la era de los juegos en PC, ya sabréis lo revolucionario que fue el multijugador del primer DOOM. Pero si no, os vendrá bien una pequeña explicación.
Veréis, en aquellos tiempos prehistóricos no existía Internet tal como lo entendemos hoy en día. Había conexiones que unían universidades y laboratorios, sí, y unos pocos afortunados podían acceder a ellas desde casa. Había sistemas de boletines de mensajes independientes y un puñado de servicios comerciales que permitían interactuar de forma simultánea a grupos pequeños de personas. El Internet permanente y accesible en todo momento que conocemos hoy en día no era más que un sueño, lo mismo que las modalidades del multijugador a las que estamos acostumbrados.
Así que, cuando apareció este aterrador juegazo con un novedoso modo multijugador llamado “Partida a muerte” incorporado, fue como si se abriese un portal a un universo totalmente nuevo. Y encima, por si fuera poco, era una opción casi secreta. En un principio, para montar una partida contra otro jugador había que utilizar grandes líneas de comando en MS-DOS (en plan “>SERSETUP.EXE -dial 555-1212 -com1 -irq 1” y cosas por el estilo), y no sería hasta versiones posteriores que se incluiría algo parecido a una interfaz de usuario cómoda en el juego.
Pero una vez realizada esa conexión, con módems que emitían extraños ruidos y todo, entrabas en una nueva era donde los enemigos no eran líneas de código sino gente de verdad, tan astuta e implacable como tú. El mundo de los juegos no volvería a ser el mismo.