
DOOM® Eternal
Un cuerpo DOOM (parte 1B) – Cuádriceps forjados en el infierno
DOOM® Eternal
*Las súper escopetas y las motosierras están muy bien, pero la herramienta más precisa y eficaz para destruir demonios es el propio DOOM Slayer.
Aunque (afortunadamente) no nos vemos en la necesidad de descuartizar demonios a mano, podemos analizar científicamente el físico formidable de nuestro protagonista y aplicarlo a nuestro propio cuerpo. ¡Bienvenidos a Un cuerpo DOOM!*
En la última entrega de Un cuerpo DOOM, hablamos de los músculos del cuádriceps femoral, y de cómo permiten al DOOM Slayer gozar de un movimiento veloz y firme mientras carga con el peso de su impresionante armadura y del enorme arsenal que lleva encima.
Así pues, ¿cuál es el siguiente paso? Ver cómo podemos desarrollar nuestros propios cuádriceps para llevar todo el equipo que usamos en el día a día (esos sofás recién comprados no serán la BFG, pero también pesan lo suyo).
Según el asesor de fitness y entrenador personal Phil Durity, “podemos incorporar, como ejercicios para los cuádriceps, actividades como hacer esprints, montar en bicicleta y subir escaleras. Se puede dar definición a estos músculos y ponerlos a prueba usando mancuernas, barras de pesas o incluso nuestro propio peso corporal para realizar sentadillas, zancadas, pesos muertos y flexiones de piernas”.
Si tenéis la oportunidad de usar equipo de gimnasio, Durity recomienda realizar ejercicios de aislamiento en máquinas de extensión de piernas específicas para la zona de los cuádriceps. Lo bueno es que así os acostumbraréis a levantar objetos pesados haciendo fuerza con las piernas, no con la espalda. Y hablando de no hacernos daño...
Daño cuádruple: no confundirlo con daño en el cuádriceps
Aunque el daño cuádruple es un potenciador muy útil en manos del DOOM Slayer, el daño en el cuádriceps puede ser algo muy grave, que es mejor evitar.
Durity nos advierte de que una lesión muy corriente es el hematoma en la parte anterior (la más delantera) del muslo por impactos directos o caídas, algo que puede evitarse siguiendo correctamente las instrucciones del equipo de gimnasio y teniendo cuidado de no hacer ejercicio sobre superficies resbaladizas o irregulares.
Otra cosa que debemos evitar es el desgaste por esfuerzo excesivo, algo que puede dañar las fibras de estos músculos. Para prevenir esto, se recomienda realizar estiramientos antes y después del ejercicio, protegerse las piernas del frío en los meses de invierno y tomarse un tiempo de recuperación después de trabajar intensamente las piernas.
¡No os perdáis la próxima entrega, en la que desvelaremos más secretos sobre el cuerpo que aterroriza al mismísimo infierno, y cómo ponernos en forma durante el Year of DOOM!
AVISO LEGAL: consultad siempre a un médico antes de realizar cualquier programa de ejercicios o actividad física intensa. Deteneos inmediatamente si sentís debilidad, mareo o dificultad para respirar mientras hacéis ejercicio. Presentamos esta serie con fines de entretenimiento, por lo que no equivale al asesoramiento de cualquier profesional de la salud. ZeniMax Media y sus asociados no se hacen responsables por cualquier daño que pueda resultar de intentar realizar los ejercicios que aparecen en este sitio web.