
DOOM® Eternal
GANAS DE DOOM – JUGAD a Metal Gear Rising: Revengeance
DOOM® Eternal
*DOOM es mucho más que un juego: es un sentimiento.
Incluso cuando no estamos jugando a ninguno de los títulos de la saga, hay elementos como el diseño artístico, la ambientación, la velocidad o, simple y llanamente, las “sensaciones”, que se nos quedan grabados en el cerebro. En esta serie escogemos cosas que pueden gustar a los jugadores que tienen... GANAS de DOOM.*
Metal Gear Rising: Revengeance
Cuando el título de un juego consigue combinar en un solo término dos sinónimos de “venganza” como “revenge” y “vengeance”, es que la cosa va en serio. Metal Gear Rising: Revengeance (2013) es un producto derivado del cuerpo principal de la franquicia Metal Gear Solid, concebido por Kojima Productions y desarrollado por Platinum Games bajo la supervisión de la primera.
A diferencia de sus sigilosos parientes de la serie Solid, Revengeance es un juego de acción desenfrenada en el que el cíborg Raiden, armado con una katana, se dedica a hacer picadillo a mercenarios con superpoderes y mecas colosales, al ritmo de una banda sonora de esas con sobredosis de guitarra y tan horteras que acaban por ser buenas (por cortesía de Jamie Christopherson).
¿Y cómo consigue el juego que nos entren GANAS de DOOM? Pues primero, con un sistema de combate diabólicamente divertido, de los que no dan tregua, que nos premia por lanzarnos de cabeza contra el enemigo para detener sus ataques con paradas a la velocidad del rayo.
Y segundo, con el Zandatsu.
En Revengeance, Raiden es una máquina de matar, capaz de pulverizar de manera sistemática lo que se le ponga por delante: armaduras, armas, extremidades e incluso helicópteros enteros. El Zandatsu (una palabra japonesa que se podría traducir como “cortar y llevar”) le permite quedarse con los núcleos de energía de los enemigos una vez troceados, y luego triturarlos para recuperar salud y energía.
Aunque no es tan brutal como las ejecuciones del Slayer en DOOM (2016), lo cierto es que cortar en pedacitos a los enemigos para sacarles las células de combustible es la mar de divertido... por no hablar de que permite al jugador mantenerse a la ofensiva incluso en las situaciones más desesperadas. No es como meterle a un pobre desgraciado la cabeza en su propia caja torácica, pero el Zandatsu de Revengeance es el calentamiento perfecto antes de lanzarse de cabeza a la salvaje oda de agresividad descarnada que espera a los jugadores en DOOM Eternal la próxima primavera.
¿Qué cosas os dan GANAS de DOOM? ¡Contadnos en los foros qué juegos, libros, películas, series, discos y demás os transmiten las mismas vibraciones que DOOM!
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