
DOOM® Eternal
Los 5 mejores temas de DOOM - 1. “Sweet Little Dead Bunny”
DOOM® Eternal
¿Qué sería de DOOM sin la música?
Sería una experiencia mucho menos ruidosa, eso seguro, pero la saga probablemente perdería uno de sus elementos más emblemáticos: una de esas cosas que hacen que el producto final sea mucho más que la suma de las partes... y mucho más mítico.
La historia musical de la serie es variada y memorable, así que resulta algo complicado escoger solo cinco de los mejores temas musicales de los últimos 25 años de DOOM. ¡Si creéis que nos hemos dejado alguno de vuestros favoritos, dejadnos un comentario y contadnos cuáles son!
1. “Sweet Little Dead Bunny”
Lo habéis logrado. Habéis llegado hasta el final de DOOM (1993) a escopetazo limpio, rebanando miembros con la motosierra y reventando a los monstruos con la BFG. Se abre una puerta oculta y volvéis por fin a un paisaje idílico en la Tierra que acabáis de salvar. Hay hasta un adorable conejito mascando tréboles frente a lo que parece una maravillosa puesta de sol anaranjada, y...
Oh, no. Eso no es una puesta de sol. Son los efluvios del infierno que os han seguido por la puerta. Y el conejito... Bueno, no os encariñéis mucho con él.
Es una escena deliciosamente perversa, pero la música es lo que le da vida. “Sweet Little Dead Bunny” comienza con una alegre melodía casi cómica, que evoca “La consagración de la primavera” de Stravinski, o cualquier escena de apertura de unos dibujos animados de la Warner.
Pero luego, cuando la cámara se gira hacia la propia puerta, aparecen en la melodía unos acordes menores maravillosamente maléficos, antes de convertir el tema en una pieza de heavy metal oscuro al más puro estilo DOOM. Es una obra maestra del diseño musical, y un ejemplo más de la fabulosa combinación de oscuridad y humor de la que hace gala la saga. Y por supuesto, es una introducción perfecta para DOOM II.
Venga, no pensaríais que os ibais a librar tan fácilmente, ¿no?