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DOOM® Eternal

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10 de agosto de 2019

Los 5 mejores jefes de DOOM - N.º 2: el Icono del Pecado

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*Las batallas contra jefes pueden servir para distintas cosas en los juegos.

Pueden cambiar el ritmo y, muchas veces, el escenario; pueden hacer las veces de interludio entre capítulos; pueden servir como hitos para la progresión de las habilidades y garantizar que los jugadores estén listos para los retos que les esperan; incluso pueden suponer una especie de respiro en el que el jugador solo tendrá que enfrentarse a un único enemigo.*

Con el universo DOOM y sus muchos jefes pasa lo mismo... con la única diferencia de que, además, sirven para poner la piel de gallina a los jugadores con una chulería realmente infernal.

2. El Icono del Pecado

En todos los juegos de la saga, el hecho de iniciar un nivel con una sala llena hasta los topes de armas, munición y potenciadores nunca augura nada bueno. Así que, cuando te encuentras con una de estas en el nivel 30 de DOOM II sabes que te aguardan cosas muy chungas. Y yo diría que un demonio de dos pisos de altura que lanza un número infinito de demonios menores desde un cerebro a la vista se puede considerar como algo realmente chungo.

Esta durísima batalla supone la prueba definitiva de habilidad para el jugador, pues exige una coordinación extraordinaria, grandes reflejos y la máxima concentración para sobrevivir. En realidad, este enfrentamiento no supone ningún misterio: tienes que bajar una enorme plataforma, ascender en ella y meterle al demonio un misil en todo el cerebro. El único problema es que tienes que repetirlo varias veces y hacerlo con una horda aparentemente infinita de enemigos alrededor.

Y por si no bastara con esto para convertirla en una de las batallas contra jefes más emocionantes de la saga, también contiene uno de los secretos más sorprendentes e intrincados de la historia de DOOM. Si activáis el truco que permite atravesar las paredes, descubriréis que el blanco contra el que estáis lanzando vuestros misiles no es el cerebro de un demonio, sino la cabeza del cofundador de id Software, John Romero, pinchada en una estaca. Y que la voz satánica que habla al comienzo de la batalla es en realidad una simple frase puesta al revés: “Para superar este juego, tendrás que matarme a mí, John Romero”.

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Joe Rybicki

Contributor