
DOOM® Eternal
Las 5 mejores armas de DOOM - 2. La súper escopeta
DOOM® Eternal
A la hora de enfrentarse a las fuerzas del infierno, es importante contar con las herramientas apropiadas.
Por suerte, en DOOM hay de sobra y el arsenal del juego ofrece las más salvajes con las que pueda soñar un Slayer.
Mientras esperamos con impaciencia el momento de echar mano al enormemente ampliado arsenal de DOOM Eternal (con ejemplos tan señalados como la hoja ejecutora o el lanzador de equipo), vamos a remontarnos en el tiempo para ver algunos ejemplos de las mejores armas que nos ha ofrecido la franquicia hasta ahora.
2. La súper escopeta
¿Hay mejor forma de hacerle un lifting a un demonio que con una buena dosis de plomo? Pues sí: con dos buenas dosis de plomo. Este instrumento de destrucción con dos cañones recortados apareció en DOOM II para poner al alcance de los jugadores un cono de muerte, literalmente.
Al igual que su prima de un solo cañón en el primer DOOM, la súper escopeta no causa mucho daño a larga distancia. Pero ay del enemigo que se acerque demasiado, porque es a alcance corto cuando esta preciosidad da lo mejor de sí. De un solo disparo puede pulverizar dos enemigos de bajo nivel a la vez (siempre que cometan la estupidez de colocarse juntos) o a uno solo de potencia media. Hasta los más grandes deberían pensárselo dos veces antes de ponerse a tiro de nuestra amiga.
A pesar de no haber estado en la primera parte del juego, la súper escopeta se convirtió en un clásico desde su primera aparición, como demuestra el hecho de que ha estado en todos los juegos de la franquicia publicados desde entones. DOOM Eternal no será una excepción, aunque le dará al arma un toque propio con la incorporación del gancho de carnicero, un accesorio brutal que permite al Slayer colocarse donde es más letal: a quemarropa.