
DOOM® Eternal
Los 5 mejores objetos de DOOM. N.º 3: invisibilidad
DOOM® Eternal
Desde sus primeros tiempos, a DOOM siempre le ha gustado ir un paso más allá.
Sí, tenía un arsenal de armas increíbles, un elenco de horribles monstruos y la velocidad suficiente para unir ambas cosas de una manera increíblemente divertida, pero ¿y si a todo esto le sumáramos aún más?
La posibilidad de ser más rápidos. Más fuertes. Más brutales Pues eso es precisamente lo que ofrecían los objetos, y estos son cinco de nuestros favoritos.
3. Invisibilidad
La invisibilidad ha estado presente de una forma u otra en la serie DOOM desde el comienzo. En DOOM (1993) y DOOM II teníamos el potenciador de invisibilidad parcial, que volvía medio transparente al personaje y reducía mucho la precisión de los ataques enemigos. Y también era muy útil en las partidas multijugador, donde el personaje era especialmente difícil de ver.
Pero la presencia de la invisibilidad en esta lista se debe a su versión de DOOM (2016). El objeto de camuflaje, disponible solo en el modo multijugador, era devastador en las manos apropiadas. Como en sus anteriores versiones, la invisibilidad se manifiesta como una especie de distorsión visual que vuelve transparente al personaje. Pensad en el depredador de las películas del mismo nombre y os haréis una idea muy acertada del efecto.
Debido al gran nivel de detalle de los mapas, los jugadores camuflados de este modo son muy difíciles de ver. Y si a esto le sumamos un arma devastadora a corto alcance como la escopeta, el resultado es que vuestros enemigos se encontrarán a seis (coma seis seis) metros bajo tierra antes de haberse enterado de que estabais ahí.