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DOOM® Eternal

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15 de marzo de 2020

Un cuerpo DOOM (parte 7) – Fuerza frente a resistencia

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*Las superescopetas y las motosierras están muy bien, pero la herramienta más precisa y eficaz para destruir demonios es el propio DOOM Slayer.

Aunque (afortunadamente) no nos vemos en la necesidad de descuartizar demonios a mano, podemos analizar científicamente el físico formidable de nuestro protagonista y aplicarlo a nuestro propio cuerpo. ¡Bienvenidos a Un cuerpo DOOM!*

DOOM Eternal se ha hecho esperar, pero la paciencia de los maravillosos miembros del Slayers Club está a punto de dar su fruto. Además, vuestra capacidad de mantener viva la expectación durante los últimos meses es la excusa perfecta para hablar de otro aspecto del DOOM Slayer en esta nueva edición de Un cuerpo DOOM: la fuerza y la resistencia.

El cuerpo del Slayer personifica ese estilo de vida que se define con la frase “No quiero parar, no puedo parar”. Una vez que comienza una batalla contra el infierno, no baja el ritmo hasta que es el único que queda en pie. La pregunta, entonces, es: ¿cómo se puede conseguir un cuerpo que tenga tanto fuerza bruta como capacidad de aguante? ¿Dónde reside la diferencia?

Contracción y contradicción

“La resistencia muscular consiste en la capacidad del músculo de realizar una acción específica (no con la fuerza máxima) durante un tiempo prolongado —nos explica nuestro experto de cabecera, el instructor de fitness Philip Durity—. La fuerza muscular representa la capacidad de ese mismo músculo de aplicar la máxima fuerza en un esfuerzo único”.

Pero un músculo es un músculo, ¿no? ¿Qué se puede hacer para que aumente su resistencia frente a su fuerza o viceversa? Pues resulta que en el cuerpo hay fibras musculares que están mejor preparadas para una cosa o para la otra.

“En general, la gente tiene dos tipos de fibras musculares —nos explica Phil—. Las de contracción lenta (llamadas también de tipo I) y las de contracción rápida (o de tipo II). Las primeras están más capacitadas para tareas de resistencia, como las carreras de fondo, mientras que las segundas se fatigan antes, pero se utilizan en movimientos explosivos, como las que se hacen al esprintar”.

A renglón seguido, añade que es fundamental conocer los objetivos que se tienen —tonificación muscular o fuerza bruta— a la hora de planificar un régimen de entrenamiento. Para aumentar la resistencia, Phil recomienda ejercicios en los que entre en juego el peso corporal completo, como flexiones, sentadillas, abdominales o dominadas, y ejercicios aeróbicos como la natación o el jogging. Para aumentar la fuerza, en cambio, es mejor trabajar con peso: press militar, sentadillas con mancuernas, ejercicios de peso muerto y cargadas explosivas. Como es natural, tanto la postura como el uso de una técnica correcta son más importantes cuanto más peso se introduce. El Slayer cuenta con fuerza y resistencia de sobra, pero también se preocupa de mantener una buena postura para protegerse la columna.

AVISO LEGAL: consultad siempre a un médico antes de introducir cambios en la dieta o realizar cualquier programa de ejercicios o actividad física intensa. Deteneos inmediatamente si sentís debilidad, mareo o dificultad para respirar mientras hacéis ejercicio. Presentamos esta serie con fines de entretenimiento, por lo que no equivale al asesoramiento de cualquier profesional de la salud. ZeniMax Media y sus asociados no se hacen responsables por cualquier daño que pueda resultar de intentar realizar los ejercicios que aparecen en este sitio web.

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Parker Wilhelm

Content Manager