
DOOM (2016)
Los 5 mejores demonios de DOOM - 4. EL CACODEMONIO
DOOM (2016)
Elegir a un demonio de DOOM es como decir quién es vuestro hijo favorito.
Pueden complicaros la vida, por lo general no hay quien los entienda y a veces son crueles, ¡pero todos son especiales y no podéis evitar quererlos por igual!
No obstante, hemos creado una lista en la que destacamos a cinco ejemplares de las legiones del infierno por ser los más grandes, los más chungos o simplemente los mejores. ¿Hay alguno que os guste especialmente? ¡Contádnoslo en los comentarios de abajo!
4. EL CACODEMONIO
El cacodemonio tiene algo... único. Ni es el demonio más rápido de DOOM, ni el más grande. Tampoco es el más agresivo, el más difícil o el más ruidoso. Pero este orbe etéreo tiene un aspecto tan alienígena, imponente e increíblemente amenazador que se ha convertido prácticamente en un símbolo de DOOM.
Desde su primera aparición en DOOM (1993), el cacodemonio no ha variado mucho en su diseño: una monstruosidad voladora de forma esférica, con una mandíbula babeante, cuernos por un tubo y de mirada siniestra. La versión de DOOM 64 incorporó dos brazos (complementados con unos grilletes rotos que le confirieron un aspecto más aterrador si cabe) y unos cuernos con un toque más diabólico. La encarnación de DOOM 3 dejaba el cerebro al descubierto (lo cual... puaj), junto con un nuevo surtido de ojos y tentáculos colgantes.
Pero la versión de DOOM (2016) es la que se lleva la palma. Tras adoptar los rasgos más aterradores de los anteriores cacodemonios, el diseño más moderno de este enemigo clásico incluye unos dientes absurdamente largos y unos apéndices lánguidos que acrecientan la sensación de que es una amenaza a tener en cuenta.
Sobra decir que el cacodemonio va mucho más allá de su ya mítico aspecto. Esta bola de pura maldad tiene una pegada descomunal. Los proyectiles que lanza con la boca ya dan bastantes problemas de por sí, pero si tenéis la mala suerte de que os pille de cerca, comprobaréis de primera mano que sus dientes no están de adorno.
Para colmo, los cacodemonios suelen cazar en grupo; así que buena suerte, la necesitaréis.