
DOOM® Eternal
5 cosas que necesita todo creador de mods de DOOM – 1: un motor moderno
DOOM® Eternal
*Una de las cosas más revolucionarias que tenía el DOOM original era la facilidad con la que se podía personalizar.
DOOM (1993) y DOOM II se construyeron desde cero con esta filosofía y, aunque puede que no crearan el mundillo del desarrollo de mods para PC, como mínimo ayudaron a que cogiera velocidad de crucero.*
A día de hoy, DOOM sigue siendo uno de los juegos en los que más y con más pasión se centra la comunidad de mods. ¿Os apetece hacer vuestro pinitos en este tema? Pues aquí tenéis algunas herramientas que os ayudarán a hacerlo.
1: un motor moderno
Si queréis probar el primer juego de la serie DOOM en su forma original y más pura, lo primero que tenéis que encontrar es un PC de 1993 funcional. Habida cuenta de lo difícil que esto resulta, es una suerte que existan distintas formas de jugar en equipos modernos. Las que ofrecen una experiencia más parecida a la original son los emuladores de DOS, como DOSBox.
Pero si queréis meteros a fondo en la creación de mods, lo que de verdad os hace falta es una versión del motor de DOOM diseñada para funcionar con tecnología moderna desde cero. Y no la hay mejor que la de ZDoom.
Este port funciona de manera nativa en Windows, Mac y Linux, y se puede usar para jugar a cualquier juego basado en el motor original de DOOM. Pero permite hacer mucho más y añade funcionalidades que no estaban en el juego original (y con las que, posiblemente, en 1993 no se podía ni soñar) como saltar, agacharse y nadar, además de apuntar hacia arriba y hacia abajo. También incluye más resoluciones, más sonidos y formatos de texturas, monstruos totalmente personalizables y muchas más cosas.
Tened en cuenta que el ZDoom original se ha retirado, pero su desarrollo continúa con GZDoom. Su página de descarga os llevará adonde tenéis que ir.