
The Elder Scrolls® Online
Buy GameVuestras primeras horas en The Elder Scrolls Online: Morrowind
The Elder Scrolls® Online
Buy GameParecía que iba a ser un viaje bonito y perfecto.
Cuando empezáis Morrowind, el nuevo capítulo de The Elder Scrolls Online, os encontráis en la cocina de un barco pequeño pero acogedor rumbo a la isla volcánica de Vvardenfell. Tenéis ante vosotros, en la mesa, una carta de un estimado amigo en la que os desea todo lo mejor en vuestro viaje de placer. Habéis trabado amistad con otro pasajero y esperáis que el viaje sea tranquilo. ¿Y, después? ¡La aventura os aguarda!
Excepto porque...
Momentos después de sentaros, el barco encalla en unos arrecifes y caéis inconscientes. Os despertáis en un lugar mucho menos acogedor (pero más pequeño, quizá): una jaula. Una jaula que hay en el campamento de unos esclavistas. Y os han puesto grilletes.
Esto no era lo que os habían prometido.
El viaje
Pero hagamos una pequeña pausa para explicar cómo llegasteis a este barco, para empezar. Esta primera parte de Morrowind hace las veces de tutorial basado en la historia para poneros al día de los rudimentos de The Elder Scrolls Online. Eso significa que los nuevos jugadores –incluidos los fans de Skyrim, que quizá nunca hayan jugado a un juego de rol online– pueden entrar directamente sin saber ni un ápice de The Elder Scrolls Online. Morrowind es el punto de entrada perfecto a este mundo enorme y, tras jugar las primeras horas, habréis aprendido con rapidez todo lo que necesitabais saber.
Evidentemente, bienvenidos sean los jugadores que vuelven a este lugar y empiezan con un nuevo personaje jugando la introducción y viviendo este nuevo capítulo desde el principio: tiene un ritmo trepidante y es muy divertido. Dicho esto, los veteranos de TESO pueden saltarse el prólogo y empezar a explorar Morrowind de inmediato con un personaje que ya tengan, si quieren.
Suponiendo que esta sea la primera vez, ante todo lo que haréis será crearos un personaje. Como ocurre con los juegos anteriores de Elder Scrolls, tenéis un abanico extraordinario de opciones de creación, lo cual os permitirá confeccionaros un avatar propio y único. Este puede ser un buen momento para echar un vistazo a la nueva clase del Warden, que cuenta con algunas habilidades nuevas muy interesantes en particular. Tomaos vuestro tiempo y convertid a vuestro personaje en alguien al que querréis ver durante centenares de horas.

Y luego el barco, las rocas y la jaula. Y de vuelta a la vorágine.
Comunión con lo divino
Lo bueno que tiene esa jaula es que está abierta... Y, lo que es mejor todavía: hay una dunmer "amiga" que responde al nombre de Naryu Virian esperándoos fuera, dispuesta a quitaros esos grilletes. Pero la elfa oscura querrá algo a cambio: que liberéis a alguien más a quien los esclavistas han capturado. Para ello, tendréis que colaros en la cabaña de un esclavista, robar un uniforme, entrar en otra cabaña, coger la llave de una puerta, construir una bomba y volar un barco. Pan comido.
Solo hay una pega de nada: no conseguís salir del barco antes de que la bomba estalle. Ostras.
Por suerte, otro barco de un pueblo cercano salva vuestro cuerpo de las aguas y os despertáis en Vvardenfell, en una barca amarrada en la aldea costera de Seyda Neen. Por desgracia, debido a vuestro disfraz, creen que también sois esclavistas. Así que deberéis convencer a la gobernadora de que todo ha sido un malentendido... con un poco de la ayuda oportuna de Naryu Virian.

Más allá
¡Y ya sois libres! Libres para recorrer toda Vvardenfell, o todo Tamriel, para el caso. Pero no tendréis que ir muy lejos para caer de nuevo en las redes de más intrigas: en poco tiempo os encontraréis con un ciudadano herido que está poseído por un príncipe daédrico, os sumergiréis en una tumba ancestral para comulgar con los espíritus y visitaréis a lord Vivec, el Poeta Guerrero, uno de los tres reyes dioses que gobiernan Morrowind. Exploraréis ruinas dwemer y combatiréis contra adoradores daédricos. Y, si jugasteis a The Elder Scrolls III: Morrowind, algunas de estas cosas os resultarán gratamente familiares.

Y esta es sola una de las líneas de misión, de la que podéis pasar por completo si así lo deseáis. En vez de ella (o junto a esta), podéis entrar en el juego de la política con una de las casas más influyentes de Morrowind, investigar a fondo la historia de una hija desaparecida y de un hijo exiliado, de mercenarios renegados y traiciones. O podéis destapar la extendida corrupción que asola la ciudad de Suran. O combatir a los dreugh que hay en una mina de cristal en el exterior de Molag Mar.
Podéis escoger cualquiera de ellas, todas ellas o ninguna. Aun así, tendréis montones de cosas que hacer a la sombra de la Red Mountain. Vvardenfell está repleta de misiones, grandes y pequeñas, y un montón de contenido complementario. A medida que progreséis, iréis ganando nuevas habilidades, consiguiendo mayores botines y descubriendo árboles de habilidades completamente nuevos. Exploraréis pantanos fértiles, torrentes de lava y bosques etéreos de setas gigantes. Lucharéis contra nix-oxen, cliff striders y fetcherfly hive golems. Y podréis hacerlo por vuestra cuenta... o con un grupo de amigos.

Ah, y eso solo en Morrowind. No olvidéis que vuestra nueva copia flamante de The Elder Scrolls: Morrowind incluye más de 300 horas de contenido que millones de jugadores ya han vivido y disfrutado en TESO. Sentíos libre de explorar el resto de Tamriel a vuestro antojo entre misión y misión o una vez hayáis experimentado todo lo que Vvardenfell os ofrece. Hay un continente entero y enorme esperándoos.
Pero eso os llevará mucho más que unas cuantas horas.
Para obtener más información sobre TESO: Morrowind, no os perdáis estos artículos y vídeos:
La guía de The Elder Scrolls Online: Morrowind para el modo individual
TESO: Morrowind – Tráiler de los asesinos y las Grandes Casas
TESO: Morrowind – Acceso anticipado
TESO: Morrowind: Tráiler de juego del Warden
TESO: Morrowind: Primer tráiler de juego