
DOOM® Eternal
Las 5 mejores armas de DOOM - 3. La motosierra
DOOM® Eternal
A la hora de enfrentarse a las fuerzas del infierno, es importante contar con las herramientas apropiadas.
Por suerte, en DOOM hay de sobra y el arsenal del juego ofrece las más salvajes con las que pueda soñar un Slayer.
Mientras esperamos con impaciencia el momento de echar mano al enormemente ampliado arsenal de DOOM Eternal (con ejemplos tan señalados como la hoja ejecutora o el lanzador de equipo), vamos a remontarnos en el tiempo para ver algunos ejemplos de las mejores armas que nos ha ofrecido la franquicia hasta ahora.
3. La motosierra
“¡Una motosierra! ¡Corre a por carne!”.
Este es el mensaje que escucha el jugador cuando descubre la motosierra en DOOM (1993). Seguramente podáis imaginaros a qué clase de carne se refiere.
Si lo que os interesa es no jugárosla en las distancias cortas, hay pocas armas comparables a la motosierra. Para empezar, por la distancia: para alcanzar a un demonio con la motosierra, prácticamente hay que ponerse al alcance de sus caricias.
Pero a esto hay que sumarle el diseño brutalmente retorcido del arma. Veréis, la motosierra prácticamente paraliza a los enemigos en el sitio, pues lo que hace es golpearlos una y otra vez con extremada rapidez. Cada uno de estos golpes, por sí solo, no causa demasiado daño, pero dejan aturdido al enemigo mientras la cadena motorizada va haciendo su trabajo. El resultado es una larga y encantadora sesión de carnicería en la que el jugador hunde la motosierra en las tripas sin que el pobre demonio pueda hacer gran cosa al respecto.
Aunque es un arma devastadora en todas sus formas —y las versiones de DOOM (2016) y DOOM Eternal otorgan munición gratuita con cada baja—, cabe destacar la de DOOM 64, de doble hoja. ¿Por qué? Porque con ella no es la hoja lo único doble, ¡sino también el daño, la carnicería y la diversión!