
DOOM® Eternal
Las 5 mejores armas de DOOM - 1. La BFG-9000
DOOM® Eternal
A la hora de enfrentarse a las fuerzas del infierno, es importante contar con las herramientas apropiadas.
Por suerte, en DOOM hay de sobra y el arsenal del juego ofrece las más salvajes con las que pueda soñar un Slayer.
Mientras esperamos con impaciencia el momento de echar mano al enormemente ampliado arsenal de DOOM Eternal (con ejemplos tan señalados como la hoja ejecutora o el lanzador de equipo), vamos a remontarnos en el tiempo para ver algunos ejemplos de las mejores armas que nos ha ofrecido la franquicia hasta ahora.
1. La BFG-9000
Como si alguien pudiera disputarle el puesto. Esta enorme y fiable bestia es una de las señas de identidad de DOOM desde su nacimiento, y siempre ha sido una herramienta formidable.
Desde su primera aparición en DOOM (1993), los jugadores han sabido que la BFG era algo especial. Y no solo por el daño extraordinario que causa su munición principal cuando alcanza a un enemigo, también porque resulta letal para todo el que tenga la desgracia de encontrarse cerca del proyectil. El resultado es que la BFG ejerce con inusitada eficacia un doble papel: el de asesina de jefes y el de limpiadora de salas.
La BFG siempre ha sido el Arma Única para gobernarlas a todas, pero su versión de DOOM (2016) tiene algo que cimentó su posición en el trono. Puede que sean las maravillosamente detalladas animaciones de los enemigos a los que vaporiza, o el hecho de que el juego concentra más enemigos por metro cuadrado que ninguno de sus predecesores para maximizar la carnicería, o quizá la presencia de una banda sonora en su primera aparición cuyo nivel cañero está a la altura de la propia arma. Puede que todo a la vez.
El caso es que, si existe un arma que se pueda definir como seña inequívoca de identidad de DOOM, es la BFG. Por expresarlo de manera sencilla y clara, a la hora de enfrentarte a las hordas del infierno, no la cambiarías por ninguna otra.