
DOOM® Eternal
Los 5 mejores temas de DOOM - 4. Tema principal de DOOM 64
DOOM® Eternal
¿Qué sería de DOOM sin la música?
Sería una experiencia mucho menos ruidosa, eso seguro, pero la saga probablemente perdería uno de sus elementos más emblemáticos: una de esas cosas que hacen que el producto final sea mucho más que la suma de las partes... y mucho más mítico.
La historia musical de la serie es variada y memorable, así que resulta algo complicado escoger solo cinco de los mejores temas musicales de los últimos 25 años de DOOM. ¡Si creéis que nos hemos dejado alguno de vuestros favoritos, dejadnos un comentario y contadnos cuáles son!
4. Tema principal de DOOM 64
La música de DOOM 64 quizá destaque por ser muy diferente a la de sus predecesores. Mientras que en las versiones originales para PC de DOOM (1993) y DOOM II encontrábamos piezas muy intensas y con influencia del heavy metal, la versión de Nintendo 64 (y sus homólogas para PlayStation y Saturn) contaban con una banda sonora totalmente nueva, en la que abundaban más los sonidos ambient y las técnicas de las bandas sonoras de cine.
Muchos de los temas de esta versión del juego son casi puramente atmosféricos, con sonidos sintéticos de cuerdas intercalados con ruidos perturbadores y discordantes que nos hacen sentir como si realmente estuviésemos entre los habitantes del infierno.
El tema principal del juego destaca por combinar admirablemente este estilo con el de las bandas sonoras originales. Esta pieza emocionante de aire marcial ya de por sí es memorable, pero al combinarla con la sobrecogedora melodía de fondo, nos trae a la mente la música frenética de los juegos anteriores, y nos anuncia los horrores que nos esperan.
Siete años más tarde, la música de DOOM 3 seguiría una línea similar, con una serie de temas atmosféricos encajados entre una apertura y un cierre más llamativos. Aunque contaba con temas memorables, la banda sonora de DOOM 64 será recordada por apostar por un sonido arriesgado y demostrar que la saga DOOM está dispuesta a cruzar barreras estilísticas cuando la situación lo requiere.