
DOOM® Eternal
Los 5 mejores cameos de DOOM - N.º 3: un tipo distinto de lanzamisiles
DOOM® Eternal
A las grandes sagas de la cultura pop, como es el caso de DOOM, no les cuesta demasiado extender su influencia.
Vamos a echar un vistazo a algunos de los cameos más interesantes (o sencillamente extraños) que han aparecido en la serie, tanto de dentro como de fuera del ámbito de los videojuegos.
3. Un tipo distinto de lanzamisiles
En este momento nos encontramos en medio de una nueva y fascinante carrera espacial. Una carrera en la que, en lugar de enfrentarse los países, son empresas privadas y gobiernos quienes pelean a brazo partido por dominar todas las facetas de la exploración espacial, desde los costes a la distancia pasando por los aspectos puramente estéticos.
En EE. UU., una de las empresas más destacadas en esta carrera es Space Exploration Technologies Corp. (más conocida como SpaceX), creada por Elon Musk, fundador de Tesla y visionario excéntrico. Uno de los proyectos que está desarrollando SpaceX es el llamado “Super Heavy and Starship”, un sistema de cohetes en dos fases diseñado como un vehículo de lanzamiento totalmente reutilizable, capaz de poner satélites en órbita geoestacionaria, transportar pasajeros hasta la órbita lunar e incluso realizar viajes de ida y vuelta a Marte, y todo ello de manera (relativamente) fácil y (relativamente) barata.
¿Y por qué sacamos todo esto a colación? Pues porque el proyecto, antes de que se le bautizara como “Super Heavy and Starship”, respondía a la denominación “BFR”. Oficialmente, estas eran las siglas de “Big Falcon Rocket”, pero Musk reveló en una entrevista concedida en 2015 a GQ que, al ponerle aquel nombre, en realidad estaba pensando en otra cosa.
“Es una referencia un poco obtusa al mundo de los videojuegos —dijo—. En el primer DOOM había un arma que era una pasada y se llamaba BFG-9000 o algo por el estilo. Así que el nombre, en realidad, viene de aquello”. Hablamos de un cohete capaz de viajar hasta Marte, así que debemos decir que nos parece apropiado. Eso sí, esperemos que no haya ningún portal al infierno esperándonos allí.