
The Elder Scrolls: Legends
The Elder Scrolls: Legends – La revelación de una profecía
The Elder Scrolls: Legends
En The Elder Scrolls: Legends, el combate funciona de forma intuitiva.
Les decís a vuestras criaturas cuándo deben atacar y así lo hacen, ya sea a otra criatura o al rival. Es trepidante y divertido, y gracias a mecánicas como Profecía, hay a muchísima interacción.
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Esto va a escocer.
Profecía es una mecánica sencilla: cuando recibís suficiente daño, una de vuestras runas se romperá y robaréis una carta. Si esa carta fuera una carta de Profecía, tendríais la opción de jugarla inmediatamente sin ningún coste.
Tomad como ejemplo Luz abrasadora. Por cinco de magia, puede destruir a cualquier criatura, lo que es una buena opción. No obstante, si la robáis gracias a la ruptura de una runa, de repente dispondréis de una poderosa pieza de eliminación que podréis jugar sin coste alguno. No tenéis por qué hacerlo, pero cualquier cosa gratis es una tentación que resulta difícil de rechazar.
¿Qué predice la profecía?
Podéis obtener muchas Profecías con un gran impacto, lo que os permitirá cambiar las tornas a vuestro favor. Esto permite que todas las partidas se puedan remontar, excepto las más desequilibradas, lo que añade una divertida y extensa variedad y reduce el número de partidas que parecían vistas para sentencia.

Convierte una victoria clara en una partida reñida.
Equilibrar la balanza
A la hora de diseñar y equilibrar las cartas con Profecía, nos encontramos con algunos retos claros. Nos encantaba lo que la mecánica aportaba al juego, pero definir con exactitud su funcionamiento era una tarea complicada. Aquí tenéis algunas de las preguntas a las que tuvimos que buscar respuesta al crear las cartas de Profecía:
¿Qué sucede si se roba una carta de Profecía en el segundo o tercer turno?
Hay muchas cartas que tienen un gran impacto, pero hemos intentado dejar a un lado las criaturas enormes. Si tu rival saca una Momia al acecho 2/6, se puede derrotar, pero si saca una 5/5 de algún tipo, sería más improbable conseguirlo. Echad un vistazo a algunas de las criaturas que poseen Profecía.

Se trata de buenas cartas para poner en juego, pero no poseen la clase de estadísticas que pondrán punto y final a la partida demasiado pronto. Además, tened en cuenta que el Devastador de Grayston no posee Guardia, lo que nos lleva directamente a la siguiente pregunta.
¿Tienen que salvarte de morir todas las Profecías?
Llegamos a la conclusión de que no todas las Profecías necesitaban tener un impacto inmediato en el tablero. Está claro que la mayoría sí que debería, ya que la expectativa para las cartas de Profecía consiste en que os ayudan a manteneros con vida, pero no lo consideramos algo obligatorio. Se pueden hacer muchas cosas estupendas con Profecía sin tener que limitarla solo a las cartas defensivas.

La carta de Profecía que os merecéis, si no la que necesitáis ahora mismo.
El Hombre murciélago lunar no impedirá que mueras si lo sacas en el último turno, pero si sobrevives para atacar con él, dará una buena paliza a su víctima. La Absorción conlleva que, cada vez que ataca, recuperes una cantidad de salud equivalente al daño infligido, y las estadísticas y el coste son bastante agresivos.
¿Tienen que ser caras todas las Profecías?
Aunque una gran ventaja de robar una carta de Profecía consiste en que evitáis gastar magia, la mecánica no se limita solo a eso. Al jugar una carta durante el turno de tu rival se añade una nueva dimensión, y se puede dar la vuelta a una partida del mismo modo que a una carta cara. Además, al crear cartas baratas con Profecía, ayudamos a mitigar el problema de añadir 30 cartas de Profecía a vuestros mazos para que acabaseis con un montón de cartas difíciles de jugar sin ponerlas en juego gracias a Profecía.

Visiones de futuro
¿Cómo resultarán las Profecías? ¿Qué efectos tendrán en la forma en la que los jugadores construís los mazos y jugáis las partidas? El futuro no es inmutable y dependerá de los jugadores. ¡Nos morimos de ganas de ver qué sucede!